abocinar. Caer de bruces con la cabeza por delante.
Los intelectuales resuelven los problemas; los genios, los evitan.
abocinar. Caer de bruces con la cabeza por delante.
→ Tropecé con el bordillo y abociné contra la fachada.
→ Cuidao, que abocinas.
archel. m. Utensilio o artefacto, especialmente si es útil para una determinada tarea. Se usa su forma plural.
→ Vamos a pintar la casa. Llama a Sebastián que se traiga los archeles.
→ Manos a la obra. ¿Te has traído todos los archeles?
atujar. Adornarse con prolijidad antes de salir de casa. Aplicado habitualmente al acto de introducir los faldones de la camisa bajo la cinturilla del pantalón o falda.
→ ¿Dónde vas, niño? Ven p'acá que te atuje el hato.
→ (fig.) Me tiene hartizo. Como lo pille le atujo el hato.
brusco. m. Migaja, resto despreciable. Suele utilizarse precedido de ni.
→ Se ha comío to. No ha dejao ni brusco.
→ Pues no sé qué vamos a beber. En la nevera no queda ni brusco.
candalito. m. Persona enfermiza, débil y delgada, de salud delicada.
→ A ese niño le pasa algo. Está hecho un candalito.
chancletear. Juguetear ociosamente con algún objeto o mecanismo. Es muy habitual usar este término para referirse al zapping.
→ Es normal que haya roto las gafas: está siempre con el chancleteo.
→ ¿Quieres dejar de chancletear? Cuando coges el mando no hay quien vea nada.
chinchorrero. adj. m. Chismoso, correveidile, chismorrero.
→ A ese no le cuentes nada, que es un chinchorrero y en seguida lo larga.
cinguango. m. Desmañado y sin garbo. Se aplica con frecuencia a los adolescentes después del estirón.
→ Hay que ver lo que ha crecido en cuatro días. Esta hecho un cinguango.
cobija. f. Manta o ropa de cama.
→ Ya va refrescando por las noches. Tendremos que echar otra cobija.
colodra. f. Recipiente para el agua que habitualmente se pone a refrescar en el frigorífico.
→ Estoy muerto de sed. Si vas para la cocina tráete la colodra.
cordelero. adj. m. Persona que gusta de chinchar y confundir sin maldad, de forma amistosa. Muy habitual en su forma superlativa cordelerísimo.
→ No sé para qué te pregunto nada sabiendo lo cordelerísimo que eres.
empancinarse. ref. Beber en exceso hasta sentirse lleno. No se aplica a bebidas alcohólicas.
→ Suelta la colodra, que luego te empancinas y no pruebas la cena.
engrillotar. Prometer algo con pocas probabilidades de llevarse a cabo con objeto de apaciguar. Se sustantiva en la forma engrillote.
→ No le digas que vas a llevarlo al parque. Me lo engrillotas y luego no hay quien lo aguante.
→ Eso, eso. Mucho engrillote. Mañana te lo traigo para que te dé la tabarra a ti.
finústico. adj. m. Delgado y largo. Se aplica tanto a objetos como personas.
→ Seguro que conoces a Tadeo: es el finústico que estaba al fondo de la sala.
→ Vaya móvil que te has agenciao. Nunca había visto uno así de finústico.
galguillo. m. Persona menuda, de movimientos rápidos y nerviosos.
→ Es una galguilla que no puede estarse quieta.
guisopo. m. Trapo húmedo o bayeta destinada a la limpieza.
→ No te preocupes por el café derramao. Se pasa el guisopo y zapato cosío.
hopo. m. Pedazo de tela o papel que se adhiere o engancha de forma subrepticia a la ropa de alguien con intención de burla.
→ Le dio una palmada en la espalda y le dejó el hopo colgao.
→ (fig.) Espera, que llevas un hopo en la chaqueta.
pava. f. Ceniza del cigarrillo, especialmente la que se produce cuando éste se quema lentamente y sin sacudidas.
→ Cuidao con la pava: toma un cenicero.
pipirrana. f. Ensalada de patata cocida, tomate crudo pelado, cebolla, aceitunas y sardinas en aceite.
→ Con un pipirrana apañamos la cena.
plastiquero. adj. m. Producto de baja calidad fabricado con plástico en lugar de algún material más duradero. Se usa de forma despectiva.
→ Llevaba el traje sucio y un reloj plastiquero.
tirazarse. ref. Tumbarse de manera descuidada.
→ Sólo quiero llegar a casa y tirazarme en el sofá.
→ No te tiraces en el suelo, que llevas la ropa nueva.
ñaño. m. Persona de mente simple y risa fácil.
→ ¡Vaya un ñaño! El médico le dijo que se bajase los pantalones y le entró la risa floja.
como panilla. Se usa para indicar desorden extremo en alguna estancia de la casa.
→ El salón está como panilla.
estar lampando. Comer de manera desmedida y atropellada, con muestras visibles de ansiedad.
→ Tranquilo, hombre, que parece que estás lampando.
→ Luego dice que está gordo, pero siempre está lampando.
hecho una soletilla. Se aplica a algo que ha quedado aplanado por efecto de la presión.
→ Estuvo sentado toda la tarde sobre el cojín y lo dejó hecho una soletilla.
→ Tengo que cambiar la almohada. Está hecha una soletilla.
ya coronó. Exclamación que se usa para indicar sorpresa y alivio por la consecución de alguna tarea difícil.
→ ¿Sebastián ha aprobao? ¡Vaya! ¡Ya coronó!
Los intelectuales resuelven los problemas; los genios, los evitan.